Martes 13 es, según nuestra tradición, un poco propicio y bastante peligroso en general.
Eso, por supuesto, es superstición. En palabras de un antiguo compañero de trabajo la superstición no es más que la escusa de las mentes holgazanas, sin embargo, yo prefiero pensar que detrás de cada uno de estos elementos de “sabiduría popular” se esconda algún tipo de verdad.
Existe un claro consenso sobre el origen del mal fario del número 13: los comensales de la última cena de Jesús. Definitivamente, con una mortalidad del 15% del grupo a sólo 72 horas del evento… la cosa se ve bastante mal. Respecto al martes de nuestra tradición los estudiosos apuntan a la adscripción de este día a Marte, el dios de la guerra, y siendo la guerra la fuente de innunmerables males…
En fin, tradiciones hay, pero ¿razones? ¿Qué nos dicen las estadísticas a este respecto?
Sorpresa. Resulta que a nivel de siniestralidad los martes no sólo no son malos sino todo lo contrario. Según las estadísticas que he consultado, sólo los miércoles (en nuestro país) acumulan un menor nivel de accidentes de circulación. Más aún, la gravedad de los mismos sólo se dispara (por razones claramente imaginables) desde el viernes en la tarde hasta el domingo a la tarde.
En el caso del hogar, de nuevo son los fines de semana los que se llevan la palma.
Finalmente, los accidentes de trabajo se salvan de la maldición de los fines de semana (faltaría más) y y parecen elegir los extremos de la semana laborable: lunes y viernes (aunque en este caso, no he encontrado números que inspiraran demasiada confianza).
Respecto al número 13, parece que tampoco hay ninguna evidencia a favor de sesgo alguno. Y si hubiera estadísticas seguramente estarían “contaminadas” por las “precauciones” que se toman al respecto: la fila 13, por ejemplo, no existe en muchos aviones o, por poner otro caso, el piso 13 en algunos hoteles.
En fin, creo que hoy podemos ir tranquilos por la vida. No parece necesario que nuestras aseguradoras diseñen un producto orientado a este “riesgo” específico.
Sólo un consejo. No sea supersticioso… da mala suerte.
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